sábado, 30 de enero de 2021

SINTONIZANDO TU FRECUENCIA ANGELICA

Sintonizando la frecuencia de los ángeles


Cuando quieres cambiar de canal tu televisor, utilizas el botón o el control remoto. Del mismo modo, cuando quieres cambiar de plano de conciencia, hay cosas que puedes hacer. 

Hay quienes han empleado para eso el alcohol y las drogas. 

En una conferencia sobre ángeles que se pronunció en Dallas, en el invierno de 1989, el doctor Tom Moore, eminente psicoterapeuta, teorizó que el problema de drogadicción de nuestra sociedad podría indicar un intento de abrirse a los órdenes angélicos para alcanzar estados de conciencia más elevados. 

Pero los estados de alteración química no tienen un artefacto que permita sintonizar debidamente. 

Son los elementos químicos los que mandan; tú no. 

La visualización siguiente nos fue dada por los ángeles para ayudarte a pasar a un estado alterado sin perder el dominio ni la conciencia. 


VISUALIZACION PARA LA SINTONIZACIÓN DE ENERGIA 

Se trata de una visualización centrada en el cuerpo. 

Cada paso del ejercicio está ideado para elevar tu vibración personal, a fin de que puedas alinearte gradualmente con la frecuencia angélica. 

Al principio puede llevarte algún tiempo sentir los cambios dentro de ti, pero cuando hayas practicado la visualización un rato podrás cumplir las tres etapas en tres aspiraciones profundas. 



1. Siéntate cómodamente en una silla, con los pies en el suelo. 


2. Apoya la mano que usas para escribir en el hombro opuesto. 


3. Apoya la otra mano en el hombro opuesto. 


4. Cierra los ojos y observa tu respiración. Siente el subir y bajar de tu abdomen cuando inhalas y exhalas. 


5. Cuando te sientas a gusto con tu respiración, visualiza una esfera de luz cobriza, del tamaño de un pomelo, flotando unos veinte o veinticinco centímetros por encima de tu cabeza. 


6. Imagina esa luz; siente su fulgor cobrizo y su calor por encima de ti. Imagina que la esfera comienza a verter luz cobriza líquida sobre tu cabeza. Cuando inhales, introduce esa luz cobriza en tu cerebro. Deja que te llene la cabeza, el cuello, el corazón, y continúa virtiéndose en ti con cada inhalación hasta que llegue a la base de tu columna. Siente la energía de esa cascada de cobre que te va llenando. Dedica algún tiempo a estar con esa luz cobriza. 


7. Cuando estés listo, visualiza una bella esfera de luz plateada que brilla donde estaba la de cobre. Comienza a verter una fresca plata Iíquida sobre ti. Inhala la luz plateada, haciéndola bajar desde lo alto de tu cabeza hasta la punta de tu columna. Deja que la luz plateada refulja dentro de tu cuerpo; nota que la luz plateada es de una frecuencia diferente, más alta que la cobriza. Pasa un rato con la luz plateada, sintiéndola a través de tu cuerpo, interactuando con tu yo físico. 


8. Una vez más, cuando estés listo, imagina una bola de luz dorada que flota por encima de tu cabeza, donde estaba la de plata. Es reluciente y brillante, cálida y bella, Una vez más, esa luz comienza a verterse sobre tu cabeza. Cuando inhales. hazla entrar por tu coronilla, descendiendo hasta la base de tu columna.




9. Siente la luz dorada que refulge dentro de ti. Observa que la luz es de una frecuencia más alta que la de plata, que era más alta que la de cobre. La luz dorada es la frecuencia de los ángeles. Aspírala hacia todos tus chakras, hacia cada parte de tu cuerpo físico. 


10. Prolonga la experiencia de la luz dorada y observa tu cuerpo con atención. Repara en cualquier cambio que se produzca en él. Escucha los sonidos a tu alrededor. Permanece con la luz dorada. Déjala danzar en ti, contigo, a través de ti. 


11. Luego, lenta, lentamente, cuando estés listo, abre los ojos. Aspira hondo y exhala lentamente. Mira a tu alrededor. 

Estás viendo el mundo con los ojos en la sintonía de los ángeles. 

12. Cuando hayas explorado la habitación con todos tus sentidos, pasa lentamente hacia atrás, remplazando la luz dorada por la de plata y la de plata por la de cobre. 

Ahora estás nuevamente en tu estado normal de conciencia. 


Si decides utilizar este ejercicio como  Alineación debes conversar con tu ángel mientras aún estás lleno de luz dorada, en vez de volver a tu habitual estado de conciencia. 


Quizá descubras, como Anthony, que "el cuarto parece diferente, los sonidos más nítidos y los colores más acentuados". 0 tal vez todo parezca menos claro. Paula dijo que le parecía mirar a través de los objetos, como si fueran casi transparentes.

 

Cada uno de los pasos de este ejercicio te pasa a un distinto plano de receptividad. 

Cuando aspiras la luz cobriza, resuenas con la Tierra y los espíritus de la naturaleza. 

Cuando aspiras la luz plateada, te conectas con el reino mental de guías y extraterrestres. 

El paso a dorado te lleva a la frecuencia espiritual de los ángeles. Efectuar esos cambios aumenta tu capacidad de expandir tu conciencia sensorial. 

Cuando quieras alinearte con tu Angel, bastará que pases tu aliento de cobre a plata y luego a oro. 

Después de hacer este ejercicio por primera vez, Allan miró a su alrededor y dijo que tenía la sensación de ver el cuarto por primera vez, aunque estaba allí desde hacía varias horas. El ejercicio tenía sentido para él, por su experiencia profesional de electricista. Dijo que, como el cobre es un buen conductor en el plano físico, le parecía lógico que el oro lo fuera en el espiritual. 


Tus alas de ángel 


¿Quién no ha deseado poder volar? 

Mucho antes de que Leonardo da Vinci diseñara diferentes artefactos voladores, los antiguos griegos relatan la historia de Dédalo, quien hizo un par de alas para sí mismo y para Ícaro, su hijo, a fin de escapar volando de la isla en la que estaban prisioneros. Las alas estaban hechas de plumas unidas con cera. Pese a las advertencias de su padre, Icaro voló demasiado cerca del sol, las alas se derritieron y Dédalo, con el corazón destrozado, vio que su hijo caía al mar y se ahogaba. 

Pero supongamos que tienes alas que no pueden fundirse. 

Así como nuestros chakras son más sutiles que nuestro cuerpo físico, hay dentro de nosotros puntos de energía y fibras aún más sutiles. Imagina por un momento que hay pares de diminutas vainas doradas a cada lado de tu espalda, desde lo alto de tu cuello hasta la parte baja de tu espalda, y que, si prestas atención a esas vainas, despertarán y se abrirán. De ellas se desenroscan diminutas fibras doradas, a lo ancho de tu espalda y más aliá. Son tus fibras aladas. Plenamente abiertas, actúan como un sistema de antenas que te ayudarán a alinearte con tu ángel.

Si nosotros tenemos un juego de estas fibras, los ángeles poseen muchas.

El ejercicio siguiente te mostrará cómo abrir tus doradas fibras aladas y despertar a la parte de tí que es angelical.

Antes de iniciar el ejercicio, estudia la imagen compartida en este artículo, a fin de saber dónde están los puntos o vainas y dónde emergen tus fibras aladas.

Cuando tengas una idea de dónde están las vainas de tus alas, haz una meditación de cimentación (o enraizamiento) y luego aprende a volar...


EJERCICIO PARA ABRIR TUS ALAS


Siéntate serenamente en el suelo o en una silla, con espacio detrás de tí. A algunas personas les resulta más fácil hacer el ejercicio de pie. También en este caso puede convenirte grabar este ejercicio.


  1. Cierra los ojos y cimentate (visualiza que salen raíces de tus pies que se unen con la Tierra y te sostienen y protege con la energía telúrica de la Tierra). Siente tus raíces que se extienden desde la base de tu columna, hundiéndose profundamente en la Tierra. Siente las fibras del Chakra de la Coronilla, que se extienden hasta el cielo.

  2. Conectate con tus chakras percibiéndolos uno a uno, desde el de la Raíz hasta el de la Coronilla.

  3. Ahora centra tu conciencia en la columna.Percibe cada una de tus vértebras.

  4. Pon las manos a cada lado de la columna, en la parte superior del cuello. Lentamente, como puedas, date masajes en la espalda, a cada lado de la columna, avanzando hacia abajo desde el cuello hacia el coxis. Palpa los espacios entre las vértebras. Si hay partes que no puedes alcanzar, frótate la espalda contra una pared, como hacen los gatos y los perros, para sentirlas.

  5. A continuación, vuelve tu percepción hacia adentro y visualiza pares de vainas doradas a cada lado de tu columna, que van desde arriba hasta abajo, justo debajo de la piel.

  6. Comenzando por la parte superior de la columna, imagina que el primer par de vainas doradas comienza a refulgir y a abrirse. Siente/visualiza un diminuto brote o fibra dorada, que emerge de la vaina, tal como si fuera una plantita.

  7. Vértebra por vertebra, desciende a lo largo de tu columna, sintiendo que cada par de vainas doradas se abre y brota en una pequeña fibra dorada.

  8. Avanza otra vez por tu columna, hacia arriba y hacia abajo, visualizando ahora todas esas fibras que se hacen más largas y más fuertes. Están creciendo en sentido horizontal, desde tu columna hacia afuera, cada vez más largas. Ya son tan anchas como tu espalda y siguen creciendo.

  9. En tu imaginación, extiende tus fibras aladas hasta que midan unos 75 centímetros. Agita esas fibras, moviéndolas y apuntándolas hacia el techo y luego hacia el suelo.

  10. Juega con tus alas. Aletea.Levanta el ala izquierda hacia el techo y baja la derecha hacia el suelo. Invierte. Apúntalas bien hacia atrás. Tráelas hacia adelante, hasta que  se toquen las puntas, y muévelas hacia arriba y hacia abajo.

  11. Estas fibras doradas son tus alas, tu antena para comunicarte con el reino angelical. Imagina que una amorosa energía dorada se vierte desde ese reino por la punta de cada fibra. Siente esa misma energía dorada y amorosa, que se vierte desde la punta de tus alas hacia el mundo que te rodea, tus seres querido y tu hogar. Sigue jugando con tus alas. agitalas, acostúmbrate a ellas, se precavido, mantén el silencio y disfruta la experiencia de ser un ángel encarnado, en forma consciente.


En mi blog, encontraras temas para tú propio crecimiento interior. 
Si has llegado hasta aquí no es por casualidad. Tu decides si deseas quedarte.... 
Gracias por Ser y por estar. Reciban ahora mis bendiciones en AMOR Y SABIDURÍA DIVINA. 
Milton Ballesteros Maestro de Reiki

No hay comentarios:

Publicar un comentario